La Iglesia
en la Nueva
Guatemala
de la
Asunción
La
comunidad recoleta acondicionada ya en el Valle de la Virgen, encarga al
arquitecto mayor de la ciudad, don Pedro García de Aguirre en
1797 la
elaboración de los planos para la construcción de un
nuevo templo; se aprueban
por el Rey de España en 1803 comenzándose la
edificación de la monumental y
neoclásica obra en 1809 bajo la dirección de don Santiago
Marquí.
Don Antonio Batres Jáuregui dice: "Veneran los
fieles
en la
Recolección
un Cristo
Crucificado, que es una admirable obra de arte, siendo la única
imagen en este
templo transportada en carreta entre 1778 y 1779 debida al cincel del
famoso
escultor José B. Bodega, famoso en Antigua Guatemala y
discípulo de Quirio
Cataño". Detallando
las crónicas franciscanas, este Cristo como existente al actual
que preside el
Altar Mayor del templo.
El 21 d enero de 1845, el Excelentísimo Obispo de Comayagua
Monseñor Francisco Palua-Campoy,
llevando en procesión desde Catedral Metropolitana el Sagrado
Depósito hasta el
Altar Mayor, procedió a celebrar la bendición del templo.
Relatan los
documentos de esa época que la concurrencia era tal que las
calles estaban
abarrotadas, y dentro del templo no había lugar que no hubiese
sido ocupado por
el Pueblo. Presente estaba don Rafael Carrera y sus miembros de Estado.
Acerca
de las imágenes de Pasión
La
construcción de
sus altas paredes fue lenta y primeramente estuvo orientada de sur a
norte,
sobre la actual 2a. avenida. Durante ese tiempo se encargan los
Hermanos Ganuza
del burilado de las imágenes de pasión representando en
ellas, el consuelo y
dolor del Hijo de Dios en el momento crucial de la Redención.
Aunque se desconoce mucho de la vida de estos
hermanos, se
atribuye a Juan Ganuza el tallado de la imagen del Señor
Sepultado ubicando en
el tiempo la terminación de la misma por el 1830. En cambio,
Jesús del Consuelo
fue esculpido durante los años 1830 a 1835 por
Santiago Ganuza.
Inicio
de las procesiones recoletas
Cinco
años después
de la bendición, en 1850 durante el Domingo de Ramos
Jesús Nazareno se
procesiona por vez primera. Luego, en 1852 el Sepultado. Estas
manifestaciones
se desarrollaban llevando dentro de su cortejo penitentes con alzados
capirotes
portando ciriales. Se exhibían las insignias de la Pasión y
los recorridos se
hacían basándose en los fieles devotos del templo que
acudían al cortejo.
En
1872, se cierne
un cisma político que recae sobre todas las órdenes
religiosas que organizaban
estos eventos. Los misioneros recoletos no fueron la excepción.
Es más, se
utilizó el convento del Colegio de Cristo Crucificado para el
funcionamiento de la Academia
Militar.
Esto no impidió que se efectuasen celebraciones cuaresmales,
pues gracias el
entusiasmo del sacerdote Antonio Servin de la Mora, hizo que como
guardián del templo y de las
almas del moradores del barrio, no se perdiera la fe dentro de ellos.
Hasta se
dice que una vez los cadetes participaron en la procesión de
Viernes Santo
dentro del templo.
Al
fallecer el
padre Mora (1883) asume como custodio el padre Salvador Medrano con
facultades
otorgadas por Su Santidad el Papa Pío X, y conjuntamente con
nueve sacerdotes y
tres legos trabajaron para el fortalecimiento de la fe.
Cuenta
don Huberto
Solís que los padres recoletos encargaron a don José
María Larrave el tallado y
creación de la
Soledad
de la
Recolección
siendo finalizada en 1899.
Reconstrucción
y reinicio de las procesiones, luego de los terremotos de 1917-1918
En
marzo de 1924 el
padre Leonardo López, de la orden franciscana de Cartagena, se
hace cargo del
templo y comienza su reconstrucción. Ubica en el atrio una
pequeña capilla para
poder venerar a las imágenes y realizar actos litúrgicos. El entusiasmo del padre López
generó ciertos
cambios en las actividades cuaresmales: el primero de ellos es en 1933,
cuando
en un Viernes Santo salieron por primera vez en Guatemala devotos
vestidos a la
usanza del Imperio Romano. Lamentablemente en 1935 ya no salieron por
carecer
de lugar para guardar los trajes.
El 4 de
septiembre
de 1949 comienza un verdadero auge pues de aquí en adelante
florecerán las
virtudes religiosas que llevan a apreciar la majestuosidad y solemnidad
de sus
tradiciones, pues en este día, Monseñor Mariano Rossell y
Arellano celebra la
solemne y concurrida bendición del templo restaurado.
Fundación
de la
Asociación
de Cruzados del Santo Sepulcro
Hasta
el momento,
en la
Recolección
todas las manifestaciones de la tradición religiosa
habían sido llevadas a cabo
con la participación de un reducido número de devotos
formando una humilde
Cofradía. Pero con el arribo como Superior del templo de Fray
Miguel Angel
Murcia Muñoz el 8 de diciembre de 1952 se comienza a formar una
Hermandad. El
padre Murcia, comienza a llevar a cabo las gestiones necesarias para
formar una
Asociación que represente a los Caballeros del Santo Sepulcro.
Dicho permiso
fue concedido por el Cardenal Del Acua, representante de Tierra Santa
en el
Vaticano. Así, el 21 de septiembre de 1955 se funda la Asociación
de Cruzados
del Santo Sepulcro.
Acerca
del nombre “del Consuelo” y su Consagración
A Fray
Miguel le
atrajo la majestuosidad del Nazareno. Es así, que en un
día de meditación a sus
pies y clavando su mirada en la imagen, le bautiza como “del Consuelo”.
Sentía
que no era
un Nazareno común; que se parecía y representaba con
mayor realidad la edad de
Nuestro Señor y además debía de tener cierta
dignidad aparte de la de ser
venerada. Siendo por esto, y por los innumerables favores recibidos de
Dios por
medio de su consoladora mirada, que el 3 de marzo de 1956 el Obispo de la Diócesis
de San Marcos,
Fray Celestino Hernández OFM procedió a consagrarle, de
acuerdo con el rito con
el cual fue consagrado en 1717 Jesús Nazareno de la Merced por el
Ilustrísimo
Don Fray Juan Bautista Toledo OFM. Estuvieron presentes en la ceremonia
Fray
Lázaro Lamadrid, Fray Miguel y una delegación de la
naciente Hermandad, entre
los cuáles se menciona a Rafael Vilela, Oscar Mejía,
Oscar Castro, los hermanos
Pratdesaba, Vicente Azurdia y otros que escapan al recuerdo.
Las
actuales procesiones de Viernes Santo
Desde
el momento
mismo de la organización de la Asociación,
preocupó a todos sus miembros la organización de
las procesiones. Era preocupante saber que no se contaba con urna y
túnicas
para el Señor Sepultado. Se decidió entonces
procesionarle sin túnica, exánime,
como lo describen las Escrituras.
Se
utilizó al
principio (1957) un anda perteneciente a San José, que
prestó por única vez don
Mario Ruata Asturias. Pero gracias a las gestiones hechas por
doña Odilia
Palomo de Castillo Armas, se obtuvo la aéreo
transportación de la madera
obtenida en Petén por Benjamín Motta. Estas piezas de
caoba fueron hábilmente
labradas por Fernando Motta, Oscar Mejía, Rodolfo
Rodríguez, Vicente Azurdia y
otros. El resultado fue un anda de 62 brazos a la que se le enlazaron
14
medallones que representaban al Vía Crucis, cuyos moldes fueron
traídos desde
España por Fray Miguel. Fueron fundidos en los talleres de la IRCA, hoy FEGUA.
Se
decide también
ese año cambiarle la cabellera a Jesús del Consuelo,
sustituyendo la cabellera
de canelones por una de lacios cabellos, dándole una apariencia
más dulce y
real.
Cuentan
los
antiguos cruzados que durante ese año se portaban ya las “capas
blancas” confeccionadas
de franela y con plomos para evitar que el viento las levantara.
Una
idea original
En 1957, la Recolección
procesiona al
Sepultado con un
sistema de luces de colores en el anda, idea original de don Rafael
Pratdesaba,
ejecutada por sus hermanos José y Antonio. Cuentan que el adorno
causo gran
admiración entre el pueblo y al paso por Casa Presidencial,
Castillo Armas
expresó: “Nunca había visto una
procesión
en tecnicolor”.
Los
descamisados y de Martes Santo a Sábado de Ramos
Cabe
hacer notar
que las procesiones recoletas aún no contaban con
autorización para pasar
frente a Catedral Metropolitana. Hasta fueron llamadas “de los
descamisados”
por un alto jerarca de l Iglesia de aquella época. No fue sino
hasta 1959 que
se toma la 6ª. avenida como vía procesional. Para estos
días, Jesús del
Consuelo salía Sábado de Ramos, fecha que mantuvo hasta
1961, cuando regresa a
Martes Santo y luego en 1967 de nuevo a Sábado de Ramos, hasta
nuestros días;
día que se conoce en nuestro país como Sábado del
Consuelo en honor a la
imagen.
La
Hermandad continuó con su
crecimiento gracias al
Padre Murcia. Posterior a los
terremotos, se le otorgan los terrenos del costado sur del templo para
la
construcción de bodegas y sede de la Hermandad en
concurso y participación de todos
sus miembros.
El 11
de marzo de
1961, el Padre Murcia efectúa un Vía Crucis con la imagen
del Nazareno
visitando 14 templos para pedir por la Beatificación
del hoy Santo Hermano Pedro. Dicha
procesión fue muy concurrida y se celebró en horas de la
noche. Es en este
cortejo donde se estrena la marcha oficial “Jesús del Consuelo”,
inspiración
del propio Fray Miguel.
Jesús
del Consuelo estrena anda
En
1975, don Mario
Sandoval Figueroa compra a la Asociación de Devotos Cargadores
de la Consagrada
Imagen
de Jesús Nazareno de Candelaria el anda de 54 brazos que hasta
el año anterior
había procesionado a dicha imagen. El mueble, sería
utilizado ahora para Jesús
del Consuelo.
Década
de los 80’s: Bendiciones
El
año 1980 marca
la sublime fecha de Bodas de Plata de la Asociación
de Cruzados del Santo Sepulcro. Es importante
dejar sentado que esta década trajo muchas bendiciones a la Recolección.
Un
ejemplo es que en 1986 se integra una comisión
pro-elaboración de un nuevo
mueble procesional para Jesús del Consuelo. Entre los hermanos
estaban Antonio
Reyes, Antonio Pereira, Víctor Hugo Aguilar, Pablo Nuila Santos,
Ernesto
Barrios Casasola, Miguel Alquijay Letrán y Carlos Cabrera, entre
otros. Su
elaboración estuvo a cargo del maestro antigüeño
Virgilio Castillo. El mueble
fue de 16 mts. y 87 cms. con tallas bajorrelieve que destacan su sobria
majestuosidad de la madera petenera. El modelo original contó
con 100 brazos y
se estrenó el Sábado del Consuelo de 11 de abril 1987.
Las
procesiones infantiles
No
existe dato fiel
de cuando comenzaron las procesiones infantiles, pero con el arribo de
Fray
Miguel en 1952, se verifica una procesión de niños con la
pequeña imagen de Jesús
Nazareno. Se suspende en 1976 por los terremotos, pero es reinstaurada
en la década
de los 80’s.
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